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Nutricionista del Hospital de Chillán entrega recomendaciones alimentarias y de hidratación ante la alerta de calor extremo
6 de febrero de 2025

Este segundo fin de semana de febrero, la región superará los 35 grados Celsius, una temperatura extrema que podría poner en riesgo la salud si no se asegura una adecuada hidratación y una correcta preparación y conservación de los alimentos.
Las altas temperaturas favorecen la aparición de enfermedades transmitidas por los alimentos, un riesgo que se incrementa cuando no se cumple con las prácticas de higiene necesarias en su preparación y conservación, especialmente cuando se trasladan por largos trayectos hacia el campo o la playa.
En este contexto, la nutricionista Dina Sandoval Canto, jefa del Servicio de Alimentación y Nutrición del Hospital Clínico Herminda Martín (HCHM), alertó que esta situación climática suele aumentar las consultas, especialmente entre los grupos más vulnerables, como niños, niñas y adultos mayores. Esto se debe a un mayor riesgo de enfermedades entéricas de origen infeccioso, asociadas al consumo de alimentos mal conservados y agua no potable, sobre todo en periodos de vacaciones en lugares sin acceso a este suministro.
Para prevenir enfermedades transmitidas por los alimentos (ETA), la profesional enfatizó “la importancia de mantener una adecuada higiene personal, como lavarse las manos con agua y jabón antes de comer, preparar alimentos o después de ir al baño. Además, insistió sobre el riesgo de contaminación cruzada, instando a separar los alimentos crudos de los cocidos al cocinar y a lavar bien frutas y verduras antes de su consumo”.
También subrayó la relevancia de consumir alimentos como huevos, carnes, pescados y mariscos bien cocidos para evitar riesgos. Aconsejó, además, evitar la mayonesa casera, utilizar siempre agua potable o hervirla en caso de duda y mantener los alimentos refrigerados. Por último, sugirió adquirir productos solo en establecimientos autorizados con resolución sanitaria.
Respecto a la conservación, la nutricionista recomendó “comprar alimentos en las horas de menor calor y, en el caso de productos que requieren refrigeración, elegirlos al final del recorrido por el establecimiento, para preservar la cadena de frío”.
Finalmente, para contrarrestar el impacto del calor, la profesional sugirió optar por colaciones frías a base de verduras y frutas, además de evitar bebidas calientes, azucaradas o con cafeína y alcohol. En cuanto a la hidratación, señaló que la mejor forma de mantenerse hidratado es consumir entre 6 y 8 vasos de agua o infusiones sin azúcar ni endulzantes durante el día.