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HRÑ: Las ventajas de integrar la atención crítica en un solo nivel
6 de marzo de 2026
El nuevo establecimiento concentrará en un mismo piso los pabellones quirúrgicos, la Unidad de Parto Integral, la Unidad de Paciente Crítico y la nueva Unidad de Hemodinamia, con el objetivo de reducir traslados internos, mejorar los tiempos de respuesta y fortalecer la coordinación entre equipos clínicos.
A diferencia de la distribución actual del Hospital Clínico Herminda Martín, donde las áreas críticas se han organizado en distintos sectores producto del crecimiento del establecimiento y sus sucesivas etapas de normalización, esta integración permitirá operar como un circuito clínico continuo. De esta manera, el traslado de pacientes complejos no dependerá de trayectos largos ni de cruces innecesarios con otros flujos internos del hospital.

En el segundo nivel del HRÑ se concentrará el núcleo de alta complejidad, con acceso directo y articulado entre Pabellones Quirúrgicos, Salas de Atención Integral del Parto, la Unidad de Parto Integral (SAIP), la Unidad de Paciente Crítico (UCI y UTI, adulto e infantil) y la nueva Unidad de Hemodinamia.
Área de Atención Crítica
Se considera como Área de Atención Crítica a aquellas unidades destinadas a brindar cuidados de alta complejidad para pacientes en condición crítica o de mayor complejidad clínica.
La directora del Hospital Clínico Herminda Martín, Dra. Luz María Morán Ibáñez, explicó que “la lógica que sostiene esta decisión es sanitaria antes que arquitectónica. Cuando existe riesgo vital, la comunicación entre unidades debe ser lo más expedita posible. Por eso se privilegia la conexión horizontal entre servicios y, cuando debe ser vertical, se contemplan ascensores exclusivos y recorridos internos breves”.
En esa misma línea, agregó que “este modelo busca mejorar la oportunidad de atención, minimizar los traslados internos de pacientes y reforzar la seguridad clínica mediante un diseño que privilegia enlaces directos entre servicios que operan contra el tiempo”.
Coordinación entre áreas críticas y servicios de apoyo
La organización del área crítica también facilita la articulación entre equipos clínicos y servicios de apoyo necesarios para la atención hospitalaria.
En ese contexto, la jefa del Servicio de Anestesia y Pabellones del HCHM, Dra. Daniela Guede Rojas, señaló que “esta organización del área crítica facilita la coordinación entre equipos y reduce tiempos de desplazamiento que, en escenarios de urgencia, pueden ser determinantes. Este diseño permite que los equipos clínicos trabajen de forma más integrada y segura”.
En ese sentido, la conexión del área crítica también facilita la relación con los servicios de apoyo diagnóstico y terapéutico. “En el caso de los pabellones quirúrgicos, uno de los vínculos más importantes es con la Central de Esterilización, que asegura la disponibilidad de instrumental estéril, además de servicios como Farmacia, que proveen los insumos y medicamentos necesarios para las intervenciones”, señaló Guede.
La Unidad de Emergencia también forma parte de esta red de atención crítica, debido al tipo de pacientes que recibe y a la necesidad de tomar decisiones clínicas en tiempos acotados. Para compatibilizar su acceso expedito desde la vía pública con la conexión hacia las unidades de mayor complejidad, el diseño contempla un flujo vertical rápido y directo hacia el segundo nivel.
Al respecto, la directora del Servicio de Salud Ñuble, Elizabeth Abarca Triviño, destacó que “este tipo de diseño responde a estándares modernos de organización hospitalaria. La integración de las áreas críticas permite optimizar los tiempos de respuesta, mejorar la seguridad del paciente y fortalecer la coordinación clínica en situaciones de alta complejidad”.
Cuando un proceso natural puede volverse urgencia

La Unidad de Parto Integral se integra a este circuito de alta complejidad. Aunque el parto generalmente es un proceso fisiológico, en algunos casos puede evolucionar rápidamente hacia una urgencia obstétrica o neonatal. En esas situaciones, su cercanía con los pabellones quirúrgicos y con la red de cuidados críticos permite actuar con mayor rapidez ante una cesárea o una complicación de la madre o del recién nacido, asegurando continuidad en la atención y mayor seguridad clínica.
