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Hospital de Chillán y Servicio de Salud Ñuble refuerzan el llamado a reconocer los síntomas del ACV: en 2025 se atendieron más de 1.200 casos y realizaron 141 trombólisis
28 de octubre de 2026
Identificar las señales de alerta de un ataque cerebrovascular y acudir inmediatamente a un servicio de urgencia, reduce el riesgo de secuelas y salva vidas.
El ataque cerebrovascular (ACV) es una emergencia médica en la que cada minuto cuenta. Por ello, en el marco del Día Mundial del ACV, especialistas del Hospital Clínico Herminda Martín (HCHM) y del Servicio de Salud Ñuble reforzaron el llamado a la comunidad de Ñuble a reconocer sus principales síntomas y buscar atención de urgencia sin demora.
La importancia de actuar oportunamente se refleja en las cifras del establecimiento: durante el 2025, el hospital atendió 1.291 casos de ACV isquémico y realizó 141 trombólisis, tratamiento farmacológico que permite disolver el coágulo que obstruye el flujo sanguíneo en una arteria cerebral, en pacientes que cumplen los criterios clínicos.
El Dr. Alexis Rojo, neurólogo y jefe del Servicio de Neurología del HCHM, aseguró que “en el ataque cerebrovascular el tiempo es fundamental. Mientras más rápido se evalúe al paciente, mayores son las posibilidades de determinar el tratamiento adecuado y reducir el daño cerebral y sus posibles secuelas”.
Uno de los principales desafíos es que las personas reconozcan las señales de alerta y no minimicen sus síntomas.
El neurólogo recalcó que no es necesario que todos los síntomas aparezcan simultáneamente para sospechar de un ACV. “Si una persona presenta de manera repentina una alteración de la cara (se percibe caída), pérdida de fuerza en una extremidad o dificultades para hablar, debe acudir inmediatamente al servicio de urgencia de nuestro Hospital. No hay que esperar a que los síntomas desaparezcan, porque cada minuto de retraso puede tener consecuencias en la recuperación, en este caso se dice que tiempo es cerebro”, explicó.
Ante estas señales, se debe solicitar ayuda de inmediato. Si la situación requiere asistencia para el traslado, se puede llamar al SAMU, al 131. También es importante recordar la hora de inicio de los síntomas, pues esta información ayuda al equipo clínico a evaluar las alternativas de tratamiento.
Tratamiento especializado y respuesta oportuna
El ACV puede ser isquémico, cuando una arteria cerebral se obstruye e impide el flujo sanguíneo, o hemorrágico, cuando se rompe un vaso sanguíneo. Distinguir ambos tipos requiere una evaluación médica y estudios de imágenes, ya que el tratamiento depende de la causa.
En pacientes con ACV isquémico, la trombólisis permite disolver el coágulo y restablecer la circulación cerebral. Generalmente, este tratamiento se considera dentro de las primeras cuatro horas y media desde el inicio de los síntomas, siempre que la evaluación confirme que la persona cumple los criterios para recibirlo.
“Como hospital, nuestro compromiso es entregar una atención oportuna y especializada a las personas que sufren un ACV. Sin embargo, también necesitamos que la comunidad conozca los síntomas y consulte sin tardanza.”, concluyó el Dr. Alexis Rojo.
En ese mismo sentido, la directora (s) del Servicio de Salud Ñuble, Marianela Sandoval destacó que: “El ACV isquémico en personas de 15 años es una patología que cuenta con cobertura GES, garantizando el diagnóstico, tratamiento, seguimiento y rehabilitación. En Ñuble, entre enero y septiembre de este año, se han registrado 925 casos de ACV isquémico, una cifra que nos recuerda la importancia de reconocer oportunamente sus síntomas y consultar de inmediato. Por ello, nuestros equipos de salud realizan un trabajo permanente de promoción, prevención y educación para que la comunidad pueda identificar signos de alerta y mantener controlados sus factores de riesgo, ratificando además refuerza nuestro compromiso de entregar una respuesta oportuna e integral a quienes enfrentan esta emergencia”
El llamado a la comunidad es a mantenerse alerta ante cualquier síntoma de aparición repentina y abrupta, controlar los factores de riesgo cardiovascular —como la hipertensión arterial, la diabetes y el colesterol elevado— y recordar que, frente a la sospecha de un ataque cerebrovascular, no se debe esperar: hay que acudir inmediatamente a urgencias