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Oficina de Informaciones, Reclamos y Sugerencias (OIRS)

La Oficina de Informaciones, Reclamos y Sugerencias (OIRS) es el canal ciudadano que garantiza tu derecho a informarte, sugerir, reclamar o felicitar sobre los distintos aspectos del quehacer del hospital, como procesos de atención, derechos, beneficios y trámites, según lo estipulado en la Ley Nº 19.880.

¿Cómo puedes realizar tu Solicitud Ciudadana?

Este trámite es gratuito y está disponible a través de los siguientes canales:

1. De manera presencial

En cualquiera de las oficinas OIRS ubicadas en:

  • Acceso de la Torre Hospitalaria: Av. Argentina.
  • Centro Ambulatorio de Especialidades (CAE):
    • Entrada principal
    • Módulo 9
  • Acceso de Visitas: Francisco Ramírez.
  • Unidad de Emergencia: Av. Argentina.
  • Secretaría de OIRS: Pasillo de la Dirección del Hospital.

En cualquiera de estas oficinas, solicita el formulario de Solicitud Ciudadana y complétalo con:

  • Nombre
  • RUT
  • Dirección
  • Teléfono
  • Correo electrónico

Asegúrate de incluir todos estos datos para que podamos enviarte la respuesta.

2. Por carta

Puedes enviar una carta dirigida al/a la Director/a del Hospital en la Oficina de Partes, ubicada en el acceso principal al establecimiento:
Av. Francisco Ramírez N°10, Chillán.

  • Nombre
  • RUT
  • Dirección
  • Teléfono
  • Correo electrónico

3. En línea

Realiza tu Solicitud Ciudadana a través del sistema OIRS en línea: oirs.minsal.cl

Información clave

Al momento de hacer tu solicitud, es fundamental que describas claramente la situación o caso que la origina, junto con la petición concreta que deseas realizar.

El hospital cuenta con un plazo máximo de 15 días hábiles para responder a tu solicitud.

¿Tienes dudas?

Si necesitas orientación adicional para realizar tu solicitud, comunícate con Salud Responde al 600 360 7777.


Noticia
Antibióticos: El desafío de usarlos racionalmente

27 de enero de 2023

Cuando son mal utilizados, es decir, al tomarlos cuando no es el tratamiento correcto, fomenta la resistencia, generando efectos nocivos para la salud de las personas y las comunidades, por eso el llamado es a usarlos solo con receta y siguiendo las indicaciones médicas.

El Hospital Clínico Herminda Martín desarrolla un programa para racionalizar su uso y ofrecer mejores resultados clínicos, menos riesgo de efectos adversos en los pacientes y mayor costo efectividad de las terapias.

El hecho de que las bacterias desarrollen resistencia a los antibióticos es normal y esperado, porque es un mecanismo de defensa de éstas frente a estos agentes químicos cuya intención es eliminarlas.

Los antibióticos están diseñados para tratar las infecciones causadas por bacterias, no las infecciones causadas por virus. Por ejemplo, un antibiótico es adecuado para tratar una amigdalitis estreptocócica, que la produce una bacteria, pero no es el tratamiento indicado para la mayoría de los dolores de garganta, que los causan los virus.

La resistencia antimicrobiana (RA) aumenta cuando son mal utilizados y el principal riesgo es que deja sin efecto al medicamento ante este tipo de enfermedades, explica el Dr. Christian Esveile, infectólogo, del Hospital Clínico Herminda Martín, quien llama a usarlos en forma responsable, solo cuando un médico los receta y por el período específico indicado por el profesional.

Esta manifestación (RA) tiene dos efectos. El primero, sobre las personas que el especialista ejemplifica de esta manera: “Supongamos que tienes una infección causada por un millón de bacterias, dentro de esa población bacteriana, una será naturalmente resistente al antibiótico ‘X’. Al utilizar este antimicrobiano, todas las bacterias morirán, excepto una –la que era resistente- y esa se reproducirá a pesar de que la persona con la infección siga recibiendo el medicamento ‘X’, por lo que no habrá mejoría, sino que su cuadro empeorará, incluso pudiendo agravarse hasta la muerte”.

El segundo impacto es en la población. “Si observamos, por ejemplo, a los habitantes de una localidad, el uso inapropiado de este tipo de medicamentos hará que las bacterias que puedan enfermar a las personas de forma mayoritaria sean resistentes, entonces los médicos no podremos utilizar el antibiótico ‘X’ sino que tendremos, que usar el ‘Y’, más costoso y con más efectos adversos”, puntualiza el facultativo.

En el Hospital Clínico Herminda Martín, el doctor Esveile, lidera el Programa de Optimización del uso de Antimicrobianos (PROA), una estrategia nacional orientada al buen uso de estos productos, que no se prescriban en forma excesiva y que, si se hace, sea en las dosis y por los días que corresponde.

El programa, además, es integrado por médicos/as, químicos/as farmacéuticos y tecnólogos médicos/as de microbiología, que “abordan este desafío de manera integral y se ha comprobado que, con su trabajo, mejora el pronóstico de las personas que se tratan con antibióticos y también se disminuyen los costos asociados en salud”.

Otros efectos adversos

De acuerdo con el infectólogo, existen otros efectos adversos del uso inadecuado de los antibióticos porque “éstos también destruyen las bacterias buenas del organismo como las del microbiota intestinal, además de generar muchas veces molestias digestivas, alergias y también podrían interactuar con otros fármacos”.

Con el PROA, buscamos fortalecer el mensaje de que “solo algunas infecciones deben tratarse con antibióticos y que su uso inadecuado causa daño. Buscamos prescribir el fármaco adecuado, en la dosis correcta y por el tiempo preciso, para lograr la recuperación rápida del usuario y disminuir la resistencia a los antimicrobianos y sus costos asociados”, destacó el facultativo.

No automedicarse

Pero el llamado de los especialistas también es a la comunidad y aquí las recomendaciones son muy claras, dice el doctor Esveile: “no usar antibióticos para virus como los del resfriado o la gripe. Los antibióticos no funcionan en los virus. Cuando tome antibióticos, siga las instrucciones con cuidado. Termine su medicamento, aunque se sienta mejor. Si interrumpe el tratamiento antes, algunas bacterias pueden sobrevivir y volver a infectarle”.

También recalca que hay que terminar con la mala práctica de guardar los antibióticos para otra oportunidad, usar la receta de otra persona o compartirlos con otras personas.

La resistencia a los antimicrobianos es una amenaza cada vez mayor para la salud pública mundial y requiere medidas por parte de todos los sectores del gobierno y la sociedad.

 

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