Noticia
Hospital de Chillán realiza por primera vez trombectomía y angioplastia
30 de abril de 2026
El procedimiento mínimamente invasivo permitió tratar con éxito un síndrome de May-Thurner en un menor de edad, marcando un hito en la resolutividad del establecimiento.
Por primera vez, se realizó en el Hospital Clínico Herminda Martín (HCHM) una trombectomía endovascular asociada a una angioplastia de vena iliaca común izquierda, en un joven diagnosticado con Síndrome de May Thurner –enfermedad poco frecuente, pero que si no se trata oportunamente puede traer diversas complicaciones- y una trombosis iliofemoral izquierda, que en palabras sencillas es la presencia de un coágulo de sangre (trombo) grave, obstruyendo las venas principales de la pelvis y el muslo.
La intervención quirúrgica, tuvo una extensión de más de tres horas y consistió en retirar el trombo que obstruía el flujo sanguíneo y posteriormente, abrir la vena afectada mediante un balón y la instalación de un stent (pequeño tubo de malla metálica o plástica que se inserta en una estructura hueca del cuerpo, para mantenerlo abierto) permitiendo restablecer la circulación normal en el organismo. Estas técnicas, al ser mínimamente invasivas, reducen el dolor y aceleran la recuperación del paciente.

El Dr. Mauricio Contreras, cirujano vascular del HCHM que encabezó la intervención, explicó que “realizamos una técnica endovascular en un paciente que presentaba una trombosis extensa en la extremidad izquierda. Primero retiramos el trombo desde el interior de la vena y luego hicimos una angioplastia con balón, lo que permitió instalar un stent y mantener el vaso abierto”, explicó.
El especialista destacó que este tipo de intervenciones no se realizaban previamente en el establecimiento: “Este caso fue especialmente relevante, ya que se trata de un paciente joven, que con tratamiento oportuno puede mejorar su calidad de vida y evitar complicaciones a largo plazo”.
El síndrome de May-Thurner ocurre cuando una arteria comprime una vena en la pelvis, dificultando el retorno de la sangre y aumentando el riesgo de trombosis. Sus síntomas pueden incluir dolor, hinchazón y sensación de pesadez en la pierna afectada.
Respecto a la recuperación, el Dr. Contreras aseguró que “la mejoría del paciente es casi inmediata tras la cirugía. No obstante, posteriormente debe seguir un tratamiento con medicamentos que evitan la formación de nuevos coágulos y mantener controles médicos de por vida para asegurar el buen funcionamiento del dispositivo intravascular”.

Gracias a este procedimiento y a otros de su especialidad, el establecimiento fortalece su capacidad resolutiva y acerca tratamientos de alta complejidad a la comunidad, sin necesidad a otros centros del país.